
La calle comienza en la Universidad de la República. Tiene solo siete cuadras de largo y da nombre a la feria dominical de Tristán Narvaja, nacida en 1909. Todo lo imaginable está a la venta. A las nueve de la mañana entra en movimiento el comercio callejero, y dura hasta alrededor de las cuatro de la tarde.
Visitar esta feria es casi un ritual. Tristán Narvaja comparte el típico aspecto de los barrios centrales de Montevideo: casas bajas que se acercan a los cien años y plátanos de sombra en las veredas. En las últimas décadas se han instalado allí librerías y anticuarios en locales reciclados.